Diferencias esenciales entre Startups y Empresas

01.03.2016
Diferencias esenciales entre Startups y Empresas

Diferencias esenciales entre Startups y Empresas

Este es un tema que estamos seguros que os va interesar para los que no conozcáis que es una Startup. Las nuevas corporaciones o marcas ya no se constituyen como empresas tradicionales, este modelo gracias a las nuevas tecnologías ha dado un cambio sustancial un viraje más ético y comprometido con su audiencia, publico, clientes, usuarios… y un largo etc.

Primero de todo vamos a ver que que es una Startup para aquellos que no os suene este concepto. A los que ya sepan que es una Startup y quieren saber más les recomendamos mucho esta lectura: Startup Playbook

¿Qué es una Startup?

Una Startup es un tipo de negocio joven ideado por emprendedores que intentan que su idea deje huella entre su público y la sociedad en general ya que está enfocada a cambiar el mundo o hacer de este un lugar mejor.

Una diferencia fundamental es que para que una Startup funcione no tiene más remedio que crecer cada vez más. Una Empresa tradicional puede estar enfocada a un determinado sector local o territorio es decir: si constituimos un negocio de venta de zapatos o una panadería nuestro radio de acción es local en cambio la idea de Startup está relacionada con el crecimiento constante sin límites pero con metas muy concretas, siendo su radio de acción un usuario más global.

Una Startup es una gran idea, enfocada a un gran mercado y con un producto o servicio que pretende enamorar a sus clientes.

El equipo es fundamental

La experiencia se ve desplazada por la creatividad, la idea es primero y luego su ejecución. Los fundadores o el equipo fundador ha de tener esto en cuenta, la experiencia sin duda ayuda a realizar la idea del negocio pero la creatividad, la inteligencia y la pasión por lo que están desarrollando es mucho más importante.

Los trabajadores se sienten participes de la idea del negocio, creen en ella, la aman y trabajan con la misma pasión que los fundadores. De hecho, en las Startups más exitosas los trabajadores poseen parte de la empresa. Si el equipo es único, aman la empresa y han participado activamente en el crecimiento de esta a nivel exponencial, los fundadores querrán que nunca se marchen y ¿qué mejor manera que hacerlos propietarios de la empresa?.

Muchos fundadores no tienen miedo a vender participaciones a sus empleados. Lo hemos visto en Facebook, Instagram, Twitter, Whatsapp… la mayoría de empresas exitosas parte de los empleados tienen acciones de las Startups. El founder de Twitter dio el 1% de sus acciones a sus empleados cuando este tenía el 3%.

Tener acciones en la práctica no significa nada hasta que no se materializa su liquidez es decir: si un empleado de Instagram tiene 0.1 % de las acciones, este no tendrá nada hasta que Facebook compre la empresa por 1.000.000.000 de dólares, entonces este 0.1 se convertirá en 1.000.000 de dólares, así de sencillo.

Instagram tenia 12 trabajadores cuando la compró Facebook y muchos empleados tenían más del 0.1% de las acciones, dejad volar la imaginación sobre la rentabilidad de dichas acciones.

Startups vs Empresa

Una Startup es una empresa que necesita crecer, puede hacerlo exponencialmente año tras año sin necesidad de contratar a nuevo personal, pero como parte de la idiosincrasia de la Startup, esta necesita crecer y llegar a más y más personas año tras año.

Si tenéis un empresa tecnológica tipo agencia de desarrollo de APPS, consultora social media o cualquier otra que trabaje creando proyectos para otras empresas, estas no son una Startup.

Esto no significa que estas no puedan crear un producto novedoso para gestionar webs o alguna aplicación para las Social Media, si esa idea se convierte en un modelo de negocio sería entonces cuando se convertirían en una Startup.

Un dato significativo de las Startups es que no necesitan contratar personal si su empresa de un año a otro crece el doble o el triple. En las empresas tradicionales se destinan un número de empleados a un número de proyectos, si esta empresa tiene la suerte de doblar sus proyectos en un año necesitarán contratar el doble de empleados.

Por el contrario la idea de negocio de una Startup no se centra en proyectos si no en un proyecto, una idea propia, por ello un equipo reducido de personas se puede centrar en hacer grande la empresa sin importar que esta crezca al mil por mil de un día a otro. Este es el concepto de escalabilidad y una gran diferencia entre ambas.

Tener un gran producto es la clave del éxito

El mayor sentido que tiene una Startup es hacer que su producto sea amado por sus usuarios. Si estos no aman el producto la empresa no crecerá y fracasará.

Un gran producto no se hace de la noche a la mañana, hay que escuchar y saber como nuestros usuarios interactúan con el, que hacen, que piensan, que mejorarían. Saber lo que quieren, rediseñar e implementar, son acciones reiterativas que harán que el producto mejore y para hacerlo bien hay que estar cerca de lo que sienten los usuarios.

Conclusión

Sabemos que Startup conlleva a aceptar aspectos antagónicos a los de una empresa tradicional; muchos empresarios huyen de estas. Pero también sabemos que vivimos en una era que se está reinventando continuamente y que los modelos tradicionales tenderán a extinguirse.

Las Startups son buenas ideas pero hasta que estas no se ejecutan y se materializan en un producto concreto y palpable no son nada. Millones de estas empresas mueren en el momento de la ejecución porqué no saben conectar su público con su maravillosa idea original.


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